Ya volví perras.
Y con 'perras' me refiero a 'pendeja, pendejita y pendejìsima': el comité de culeras que llevo dentro de mi cabeza y que tratan a diario de darme en la madre. A veces se personifican en algún cocodrilo del exterior.
Pendeja es la rajamadres irresponsable.
Pendejita es la princesita falsa.
Pendejísima es la cobarde de mierda.
Ya volví perras. Sé que no las puedo matar, pero no van a poder ser otra cosa que mis gatas.
Yo rugiré.
Velita de broma en un pastel de cumpleaños
Ana B. Gomez
Tuesday, November 19, 2013
Wednesday, June 19, 2013
Sunday, June 16, 2013
Monday, June 10, 2013
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